jueves, junio 28, 2007

"Su vida estaba completa, así lo creía; comer, dormir y descansar cuando quería, pasear a cualquier hora, corrientes que le acariciaban en los atardeceres y le despertaban en las mañanas... Sólo debía tener cuidado de aquellas sombras furtivas que parecían acecharle y a las que había aprendido a evadir excavando rápidamente sobre el arenoso suelo y manteniéndose escondido un buen rato. A veces se quedaba dormido y despertaba, sorprendido, unas horas después preguntándose qué hacia allí. Cuando caía en cuenta, se reía de sí mismo, salía de su escondite y retomaba el viaje". Sobre Kocol.

2 comentarios:

Consuelo dijo...

Cual cangrejo?
Creo que me parezco a Kocol.
Saludos desde mi escondite ;)

Kocol dijo...

Imaginé que tu ausencia se debía a inobjetables tentáculos, como el despiste, por ejemplo... pero, ¿un escondite? ¡Anda, asómate y ven a jugar!