miércoles, agosto 22, 2007

Hay un innegable grado de libertad en la ruptura... es la adrenalina de sentirse lanzado al vacío imaginando, por un segundo, que puedes volar. ¿Y por qué no?

2 comentarios:

Marisela dijo...

WAW!Este mensaje me impactó. ¿Será porque que la vida es eso, ruptura, fin y comienzo permanentes? ¡Volemos!

Kocol dijo...

Mi Marisela querida, unas de las sensaciones físicas más poderosas es esa del vacío en el estómago ante lo desconocido... si lo canalizamos y usamos a nuestro favor, claro que sí, volaremos y, mejor aún, disfrutaremos el paisaje.