lunes, septiembre 10, 2007

"Sus primeros pasos le llevaron hacia la costa Oeste de la playa, frente a la gran isla, la de Margarita, a la izquierda de lo que había sido su hogar. De vez en cuando enormes conchas rugosas anaranjadas irrumpían en su camino, pero las lugareñas no tenían nada que decir o no querían decirlo. Su mutismo le mataba pero sabía que se enfrentaba a la rigidez ancestral de la familia de los bivalvos; no iba a ser fácil que alguien le contara lo que había pasado". Sobre Kocol.