domingo, abril 27, 2008

Los signos de los tiempos...

11 comentarios:

voces dijo...

Porque no solo de pan vive el hombre... ni la mujer, ... ni los sueños, ni el despertar, ni el aquí ni el allá;

Si alimentamos el alma, la fe, las creencias genuinas, seremos insaciables en el aprender, y mantendremos la sed que nos llevará a la búsqueda permanente del agua viva; así entre pan y pan, alimentaremos el hambre y creceremos hacia adentro, hacia donde crecen los tuli-panes, creando nuevos colores, crecientes sobre las piedras de las verdades, olo que es lo mismo, los Pedros de las verdades.

Kocol, me alimentas de tu propia sed...

Kocol dijo...

Ufff, nunca mejor dicho... creo en los panes pero también en los tulis y mucho más en su combinación. Creo que no basta dar las cosas por sentado y pensar que hay una sola respuesta para algo; creo en el día a día, en el esfuerzo, en la caricia, en la palabra, en las miradas, en la búsqueda mutua, en el dar, en el recibir, en la justa dinámica de "déjame ponerme en tu lugar", en el "déjate caer por ahí", ... Nada, que extrañaba tus pasos, voces, sólo eso. Gracias por el atajo que te trajo de nuevo por aquí.

voces dijo...

He vuelto del nunca irme...; porque desde la última vez, mis ojos
ha-n-s permanecido llenito de Kocol; no he perdido pista de las historias de su vida, ha-s-n saciado mi sed... y he quitado algunas hojas secas para volver a la tierra..., a la tierra de Kocol

voces dijo...

...gracias a ti por dejar trocitos de tuli-panes que me abren los caminos hasta ti, hasta este tu hogar donde sé que puedo llegar y calmar mi hambre, mi sed, a mi...

Kocol dijo...

El país de nuncajamás con-viviendo con el segundo del si-empre y el momento del ahora... el sí relativo y el no absoluto con-jugados en la satisfacción inmediata de nece-si-dades ale-jados de promesas eternas, de frentes com-partidos, de horizontes com-unes, de manos entrelazadas... Dime, Voces, ¿en qué hoy el otro se convierte en peso muerto, en qué cruce lo volvemos a encontrar, en qué camino lo buscamos, en qué remanso decidimos no voltear atrás?... ¿Adónde van los tuli-panes?

voces dijo...

Según la historia de los panes: "...en un segundo del sí-empre, los segundos serán los primeros;..."

Entrelazo mi verbo con el tuyo para unirme en ese sí relativo, hijo del sí condicional, …y es que las condiciones tienden a se-parar, de-tener, aferrar, y terminamos con carentes necesidades que le van restando pasos a la libertad… comienza la historia de la lejanía…
Las promesas eternas duran un segundo, el mismo segundo que toma romperlas, desaparecerlas como si nunca hubieses existido, como si nunca hubieras pertenecido al horizonte que un día te prometieron al-canzar,y que hoy desune, pasando a ser de un sí relativamente eterno a ser ahora un no absoluto...volver refuerza las condiciones.

Peso muerto…? Peso Condicional que de-penderá de los ritmos de cada uno de los "otros", …algunas veces Kocol nos creemos lo que nos dicen, y otras veces nos creen lo que decimos, y aquí entra un no absoluto, porque cuenta más lo que sabemos que somos, que lo que “el otro” cree que somos…
Cuidar el verbo dicho, es una forma de hacer menos pesado lo que decimos.

El cruce de volver a encontrarse se puede transformas en una cruz. Para qué volver? Recorrer caminos ya re-corridos es desacelerar lo que nos espera en el futuro.

..., y el remanso donde hemos decidido no voltear está en la conciencia de saber que nunca debemos pararnos de espaldas al horizonte

Yo me inclino en el camino y voy recogiendo con las manos llenas de caricias las migajitas de tul-i-panes siguiendo las huellas de tu aroma, porque los tul-i-panes van hacia ti, Kocol.

Kocol dijo...

¿Sabes qué? ¡Qué lindo que no estoy de acuerdo contigo! Qué bueno poder com-partir diferentes "líneas" de vista, qué bueno que me dejas ver rincones de ti que se iluminan al hablar de ellos...

Tomaré mis pasos para des-andar los tuyos. Son muchas las aguas, los mares, las gotas, los líquidos servidos en mi ser... a cada uno
de ellos me gusta volver en mis tiempos, en mis reflexiones, en mi saber quién soy hoy... Son todos parte de mí. Y, sí, aunque cada uno supo quién era yo en algún momento, dudo que me re-conocieran en un re-encuentro; y, aún así, sabría que no hay disfraces ni poses posibles, por lo que la tierna honestidad daría paso a la risa, la complicidad, la camaradería, la gratitud...

Y es que es mi base, mi verdad, mi historia la que me permite ser quien soy hoy; y mi HOY me gusta. Y si bien pudo haber promesas en cada sueño hecho realidad, puedo decirte que fue mi falta de compromiso real y mi miedo a luchar lo que me hizo dejarme llevar por la próxima corriente del Sur hasta llegar a diferentes playas o a dejarme abandonar en ellas. Es una cosa de a dos, Voces...

Creo en responsabilidades com-partidas y en miedos que congelan; creo en excusas como-daticias y en nuevos sueños que deslumbran y parecen indicar nuevos caminos para luego darnos cuenta de que tampoco entonces sabemos quiénes somos. De-volver-nos, des-andar-nos expande y limpia nuestros horizontes; no hay temores a esquinas oscuras ni a encuentros inesperados... todo aporta, nada resta y nuestros brazos permanecen abiertos y los ojitos iluminados y nuestra actitud optimista...

Y, sí, también creo en el movi-miento, el creci-miento, la evolución... pero hoy apuesto más a mi HOY que a mi futuro; HOY dejo que fluya mi presente a sabiendas de que puede que mi mañana no llegue nunca... HOY entiendo que debo "detenerme a oler las flores", HOY me entrego a mi despertar, a mi conciencia, a mi apertura, a mis verdes y mis azules, a mí... Y entiendo que eso no está reñido con un mañana probable, soñado, deseado, merecido...

Yo no puedo más que tirarme a tus pies y agradecer el tiempo que te-me das para desnudarte en casa, agradecer-te estos momentos en los que te escribo y en los que sé que, realmente, me d-escribo; en los que no temo -tampoco- desnudarme ante ti para decirte de qué estoy hecho-a, para regalarte mi HOY, así como tú moldeaste cada una de tus palabras...

Voces... no dejes que el entorno dicte tus acciones... somos nosotros quienes limitamos nuestra libertad.

¿Me dejas que te abrace?
Respeto enormemente tu cercanía y honestidad.

Gracias.

voces dijo...

¿Sabes qué? !Qué lindo que, sin dejar de estar de acuerdo conmigo, estoy de acuerdo contigo!

Sí, creo en la conciencia del HOY, creo que el momento presente es el futuro creándo-se, creo en la Verdad, creo en ti Kocol...y creo en tantas "líneas de Vida" que esperan su turno para ser dichosamente dichas.

Me de-tengo un segundo eterno para vivir el aroma de los TÚ-lipanes.

...me siento en casa, ...gracias a ti.

Kocol dijo...

Sendas paralelas... realidades que se acercan sin tocarse y que comparten con-textos en un espacio libre, anónimo, seguro... Estoy, Voces, estaré, y agradeceré cada segundo eterno que vengas a compartir mis amarillos; siempre estaré, siempre seré. Te abrazo en tu casa, mi casa... te abrazo en este turno dichoso del hoy. Gracias otra vez.

Anónimo dijo...

Me abrazas a través de la palabra. Tu palabra es aliento, es vida. Tu palabra es mi palabra: La que renace y alimenta.

Kocol dijo...

Tu ánimo anónimo
me con-mueve y me alienta.
Así son ellas, las palabras,
las que desde siempre
me alimentan...